¿Quién la tiene más larga?

Lo sé, no es un buen título. Pero me cuesta pensar en una frase diferente al recordar el tema de las amenazas nucleares entre el presidente de los Estados Unidos de América, el señor Donald J. Trump, y el monarca norcoreano, Kim Jong-Un.

El cruce de intimidaciones para determinar quién posee el mejor arsenal nuclear, o en palabras del primer mandatario estadounidense «el botón más grande», es una discusión, si se quiere, algo más trascendental sobre el viejo dilema masculino de quién la tiene más larga.

Una que nos arroja hacia los límites de la estupidez humana.

Parece que todo ha quedado en mera bravuconería -al menos por ahora-, si bien es imposible determinar cuándo resuelvan esos dos medirse el tamaño definitivamente.

Y preocupa que otros «líderes mundiales» también se la quieran medir.

Espero que jamás se decidan a hacerlo, pues el ego desaforado llevaría a la humanidad a un escenario impredecible y al final del orden social que ha imperado durante las últimas décadas; si bien imperfecto y depredador, uno que ha llevado cierto bienestar social a buena parte del globo.

Para finalizar, me pregunto: ¿qué sucede en las democracias civilizadas? ¿Por qué se eligen populistas y extremistas incendiarios como Donald Trump?

¿Es el fin de la sensatez?

Imagen: el comercio

Relacionado: Así empieza

Buitres

Inicio el texto ofreciendo disculpas a los buitres. Son desagradables y los asociamos con la inmundicia, pero ellos, a diferencia de muchos seres «civilizados», sí cumplen con un propósito importante en el mundo.

Disculpas presentadas, quiero referirme en este escrito a los buitres políticos. En especial a dos compatriotas —si bien los políticos en cualquier lugar del mundo aplican métodos y triquiñuelas similares—, quienes la semana pasada mostraron toda su ruindad y avidez de sangre.

El sábado 27 de enero, Colombia fue sacudida por un atentado terrorista perpetrado cerca a la ciudad de Barranquilla, el cual los asesinos cobardes dirigieron contra una estación de policía. Había transcurrido mucho tiempo ya desde la última vez que el país enfrentó un atentado de ese tipo, pues si bien la violencia derivada del crimen organizado la continuamos padeciendo, los atentados terroristas comenzaban a vislumbrarse como algo del trágico ayer.

El infame ejercito de liberación nacional —ni es ejército, ni es nacional, ni han liberado siquiera a sus madres—, mejor conocido como ELN, se atribuyó el atentado; dando así un puntapié a la mesa de negociaciones de paz instalada en el vecino Ecuador. Esos terroristas cobardes jamás han mostrado real voluntad de paz y deben ser enfrentados con toda la contundencia de las fuerzas militares del estado. Merecen completo repudio nacional e internacional. Seguir leyendo “Buitres”

Vergüenza de tu pueblo

Rata encorbatada que saqueas a los pueblos,

te haces elegir para escupirnos el rostro.

El tesoro público saqueas sin decoro,

plaga lanzada desde los crueles infiernos.

 

Robar es lo único que haces;

prostituta que se vende al mejor postor.

Del pueblo hambriento desdeñas el sudor,

y mueres por besarle el culo en elecciones. Seguir leyendo “Vergüenza de tu pueblo”

Su color verdadero

Amaru Pascal caminó en círculos alrededor del visitante. Fijó sus pequeños ojos color negro profundo en la humanidad de Álvaro Malquisto, político de poca monta. Las elecciones a la alcaldía de San Juan de Sahurí se vislumbraban próximas y aquel sujeto no tenía la victoria asegurada.

—¿Y bien? —Malquisto soltó una sonrisa nerviosa—. ¿Qué opina, Amaru? ¿Resultaré elegido?

—No.

La decepción marcada en el rostro del político fue notoria. Casi derramó una lágrima al escuchar aquella palabra cargada de rigor fúnebre, pues mucho había en juego: estabilidad financiera, la paz en su hogar, y más importante aún, el dinero de los mafiosos. Triple J y el senador Barreras le habían señalado en varias ocasiones los grandes errores que cometía. Sabía que le culparían en caso de perder las elecciones y por ende sus aportes. Fue mucho el dinero invertido por ellos en la campaña y Álvaro Malquisto tenía absoluta certeza de que habría de pagar en sangre.

—¿Está segura? —preguntó él—. La campaña va muy bien.

—No hay lugar a dudas.

—¿Podría hacer algo para ayudarme?

—Yo no —respondió la mujer—, pero el espíritu supremo sí. Tendríamos que rogar su ayuda.

Malquisto accedió. De hecho, clamó de rodillas. Amaru Pascal practicó un breve ritual en compañía de su cliente. Sacrificó un ave de corral dentro de un círculo negro y rojo dibujado en el piso de una de las habitaciones de la casa. El político permitió que le pintaran símbolos exóticos en el cuerpo con la sangre del animal sacrificado, para después beber una pócima que supuestamente haría irresistibles sus palabras a los oídos de todo San Juan de Sahurí. Con eso la victoria estaría asegurada.

—He de advertirle algo. —Amaru Pascal tomó a su cliente por las manos luego de terminar el ritual. Lo miró a los ojos—. El espíritu supremo exige devoción absoluta. No volverá usted a pisar templo religioso alguno y habrá de venir aquí cada fin de mes a presentar ofrendas. No lo haga —continuó la mujer— y su color verdadero será revelado al pueblo. Sufrirá mucho, se lo prometo.

—Pierda cuidado; así lo haré. Seguir leyendo “Su color verdadero”

Los nuevos años 30’s

Al momento de escribir estas líneas una semana ha transcurrido desde el día en que tuvieron lugar las elecciones presidenciales en los Estados Unidos de América. No tengo la más mínima intención de discernir sobre los motivos que llevaron a los estadounidenses a elegir presidente —mediante ese innecesariamente complicado y vetusto sistema electoral en el que la perdedora ganó el voto popular— al señor Donald Trump. No vivo en los Estados Unidos ni tengo amigos en dicho país. En realidad no tengo ninguna certeza sobre el porqué millones de personas en esa nación votaron por un bravucón —aunque haciendo algunos paralelismos con la situación en mi propio país podría hacerme alguna idea—.

Lo que ciertamente deseo es dar una breve opinión sobre la actualidad mundial. En alguna ocasión escuché —ya no recuerdo en donde o de quién— que la historia no es lineal; que en realidad la historia es cíclica y hay situaciones y eventos que tienden a ser similares a otros del pasado. Tal vez en un futuro cercano un sofisticado algoritmo computarizado pueda confirmar tal afirmación, e incluso predecir el destino de la raza humana en base a los acontecimientos presentes, pero mientras eso no suceda, solo queda tratar de encontrar patrones comunes en la historia.

Seguir leyendo “Los nuevos años 30’s”